26 noviembre, 2015

Hacer la versión monócroma de un logo, tutorial técnico

En esta entrada rápida voy a hablar sobre un tutorial que he localizado que me parece “la Biblia” sobre este tema: convertir un logotipo “normal”, esto es, en color con varias tonalidades o en escala de grises, a totalmente monocromático, es decir, compuesto por una sola tinta. Un solo color, un solo tono. Sin sombreados, degradados ni variaciones. Una única tinta plana. ¿Cómo hacer bien un logotipo de este tipo?

Como bien dice el autor del fantástico artículo del que estoy hablando (Modesto García), dicha versión en modo monocromático puede ser necesaria en algunos casos puntuales, sobre todo por necesidades de impresión-representación. Imaginemos por ejemplo que el logo o icono va grabado linealmente en una plancha de metal grueso, o recortado atravesando en negativo una superficie, esculpido (recortado también) partiendo de una lámina de algún material, o incluso aplicado en madera mediante calor (quemándola como se marca al ganado). En todos estos casos y muchos otros más necesitaremos una versión monocromática del logotipo.

También, y no menos importante, la versión monocromática siempre será la más minimalista, y por tanto la más flat design, la que más se ajustará al concepto “menos es más”, tan apreciado por el diseño. Es una versión indudablemente muy artística e interesante.

De hecho estas versiones son más frecuentes de lo que puede parecer, y en todo manual de imagen corporativa que se precie deberá constar dicha versión. Así pues este tutorial es de verdadero interés para todos los diseñadores gráficos.

Ejemplo 1 de creación de versión de un logo en monocromático. 

Como puede verse en la imagen de arriba, si tenemos muchos tonos y colores diferentes hacer la versión monócroma no es algo que salga automáticamente, sino que hay que pensar un poco. No basta con pasar a “escala de grises”, pues ahí tendríamos muchos tonos diferentes de negro, y tampoco servirá pasar a “blanco y negro” (B/N) sin más, puesto que entonces se nos quedará casi siempre todo negro. No, hemos de adaptar el diseño a una sola tinta, pero manteniendo el espíritu del mismo. Es casi como hacerlo de nuevo. Veamos más ejemplos creados por Modesto en su tutorial:

Ejemplo 2 de creación de versión de un logo en monocromático. Ejemplo 3 de creación de versión de un logo en monocromático. Ejemplo 4 de creación de versión de un logo en monocromático. Ejemplo 5 de creación de versión de un logo en monocromático. Ejemplo 6 de creación de versión de un logo en monocromático.

Con estos ejemplos adicionales se ve bien que la cosa no es tan sencilla como “pasar a blanco y negro”, pues podemos encontrarnos con degradados, sombras, volúmenes, efectos 3D, etc… Y solo contamos con un único tono plano. No podemos poner varias gradaciones o niveles del mismo.

Así pues esta operación es de hecho totalmente abierta, creativa y artística, pudiendo cada diseñador/a crear su propia idea. Pese a ser esto cierto, afortunadamente también existen algunas buenas pautas o consejos que podemos seguir. En este sentido se orientan las recomendaciones de Modesto García, que me parecen excelentes, de las que “sientan cátedra”.

Básicamente, como vemos arriba, podremos convertir los degradados en una especie de bitmap o monocromático de puntos a la manera antigua. Los efectos 3D habrá que emularlos con geometría y técnicas de dibujo técnico en perspectiva, y en los dibujos complejos serán de gran ayuda los perfilados con líneas de color blanco (o más propiamente sin ningún color, vacías).

Pero para verlo en detalle recomiendo dirigirse al tutorial que estoy citando. Para mí es la última palabra sobre todo esto. Muy muy recomendable:

TUTORIAL ►► ¿Cómo diseñar correctamente un logo monocromático? | Modesto García | brandemia.org

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