10 marzo, 2016

Opinión: el formato impreso, más vivo que nunca

En alguna ocasión me han preguntado si actualmente, con la proliferación de medios digitales a la que estamos llegando, tiene sentido seguir usando medios impresos (folletos, catálogos, flyers, etc…).

Ni que decir tiene que siempre respondo lo mismo: un rotundo SÍ, por supuesto. Aprovecharé en este breve artículo de opinión para dejar los motivos de ello fijados en “negro sobre blanco”.

Es obvio que los nuevos medios digitales son un éxito rotundo, pero esto no quiere decir que dicho canal sea incompatible con el tradicional basado en la impresión. De hecho sucede todo lo contrario.

Veamos algunas ventajas objetivas de usar el formato impreso (junto al digital o en exclusiva):

En primer lugar está el prestigio que aporta. Todo el mundo puede anunciarse en internet, pero no todos lo harán en papel. Esto supone un hecho diferenciador importante respecto a la competencia, y es conocido que el contar con un folleto o catálogo siempre es signo de seriedad, algo que aporta confianza.

De igual forma, los anuncios en revistas y periódicos también son en líneas generales más creíbles para el público. Según algunos informes (por ejemplo este de la consultora de medios Nielsen) aportan como mínimo un 10% más de “confianza” que los mostrados en entornos web.

Después están las ventajas que aporta el acceso físico al público. Hay sectores de población que no usan internet, y de hecho los folletos, panfletos, invitaciones o flyers son perfectos para realizar promociones (incluir cupones de descuento, hacer concursos, etc…).

Estos impresos pueden a su vez distribuirse de muchas formas, tan localizadas territorialmente como queramos: puede hacerse buzoneo (o poner carteles, repartir octavillas…) en barrios o lugares concretos, así como hacer envíos postales a suscriptores. O, sencillamente –siempre útil esta opción-, tenerlos en la misma tienda o sucursal, en stands de ferias, etc. La localización física es una ventaja fundamental, sin duda utilísima si se usa bien.

También hay ventajas en cuanto al coste y facilidad de obtención. El gran impacto que han sufrido las imprentas con la irrupción de lo digital ha conseguido que se bajen mucho los precios. En un proceso adaptativo de pura lucha por la supervivencia, hoy en día se ofrece un servicio excelente, totalmente a la carta y muy económico. Hay muchos ejemplos de buenas imprentas online, por ejemplo www.soloimprenta.es y otras de las que suelo hablar aquí.

Dichas imprentas online se han adaptado precisamente al entorno digital que tan fuerte las golpeó, ofreciendo incluso servicio de diseño además de la impresión, en plataformas web intuitivas y fáciles de usar.

Hay que decir además que –obligadas o no por la opinión pública- estas imprentas son muy respetuosas con el medio ambiente, dentro de lo posible: el papel es en su mayor parte reciclado, se usan muchos menos químicos que antes, y el no reciclado procede en su inmensa mayoría de pinos y eucaliptos que fijan mucho CO2. Esto es una realidad.

Estos árboles son plantados –o deberían serlo- en parcelas destinadas a tal fin, no talándose ningún bosque (en cualquier caso haremos bien al informarnos en la imprenta si allí se trabaja de forma respetuosa con el medio ambiente).

Así pues, y como conclusión, hay pocos “peros” que ponerle al uso del formato impreso, pues aporta sobre todo ventajas. Sencillamente hay que usarlo bien, explotando sus fortalezas (prestigio, confiabilidad, localización territorial, etc…), a la par con el entorno digital si es posible, por supuesto.

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