12 septiembre, 2017

Especificaciónes técnicas para preimpresión en prensa

En este artículo vamos a tratar en detalle, pero de forma muy práctica y fácil de entender, el vital aspecto de la preimpresión técnica. Nos centraremos en el caso de los periódicos –donde por cierto es una tarea absolutamente imprescindible-, pero con explicaciones genéricas que servirán también para cualquier otro tipo de documentos, de cara a enviar a las imprentas nuestras imágenes y diseños con todas las garantías.

La preimpresión es un tipo de trabajo que no suelen dominar muchos diseñadores, siendo no obstante un aspecto de importancia crítica para que los documentos se impriman correctamente. Es clave para cualquier imprenta, pero en el caso concreto de las rotativas –que imprimen a velocidad de vértigo- es sencillamente imprescindible. En una rotativa, si no se realiza una adecuada labor de preimpresión, las imágenes saldrán planas y apagadas, y el resto de colores presentes en el documento a menudo diferirán respecto a como los hayamos definido durante la fase de diseño. Pero eso no es lo peor, pues es más que probable que las imágenes aparezcan incluso emborronadas, con empastes de tinta y textos ilegibles dentro de los anuncios. Un completo desastre.

Afortunadamente, en realidad tratar imágenes para imprimirlas en una rotativa –ya sean fotografías convencionales o anuncios-, no es demasiado difícil. Basta con tener en cuenta unas pocas claves, que vamos a explicar a continuación.

  • *Nota: Toda esta información ha sido extraida de la documentación técnica remitida por las propias imprentas, así como de mi experiencia de bastantes años realizando la preimpresión de infinidad de páginas de periódicos (puede comprobarse mi profesionalidad en este campo consultando mi web Maquetador Online).

Midiendo la ganancia de punto en un documento impreso.Créditos imagen: Ra Boe - selbst fotografiert DigiCam C2100UZ, CC BY-SA 2.5, Enlace

El por qué de todo esto: características del papel y de las tintas.

Este tipo de impresión no solo está condicionado por la velocidad y tipo de imprimación. Además de ello, para que las imágenes fotográficas tengan buen aspecto en los periódicos, es imprescindible que se ajusten a las particularidades del papel y de las tintas, que son lo que realmente limita el espacio de color del periódico.

El papel no es estucado, lo que significa que tiene una superficie rugosa y absorbente. Por sí mismo suele tener un color gris-amarillo (muy claro, eso sí), y las tintas tienen unos pigmentos relativamente débiles e impuros. Puesto que las tintas se imprimen unas sobre otras sin proceso de secado, las capas de pigmento no se adhieren totalmente a las demás (y se facilita la aparición de borrones). Todo ello afecta a la reproducción del color y reduce el espacio de color. La cantidad de color utilizable, para entendernos.

Todos estos condicionantes obligan a realizar un serio trabajo de preimpresión. En definitiva, al tratamiento previo de todas las imágenes para la impresión en rotativa (en el resto de imprentas en realidad también es necesario, aunque menos crítico que en los periódicos, donde es absolutamente imprescindible).

Dicha labor a realizar será la siguiente, explicada paso por paso:

1.- Ajustar resolución de la imagen.

Una imagen debe ser del tamaño y resolución correctas. A nivel técnico se habla de que debe tener dos veces la lineatura de la trama a utilizar, siendo lo normal una trama de 100 líneas por pulgada. Para simplificar: en las rotativas se necesitan 200 ppp de resolución. Puede ponerse más, pero no se apreciará, de forma que lo ideal es que la imagen, al 100% de su tamaño (es decir sin reducirla ni ampliarla), tenga una resolución de 200 puntos/pulgada. Así trabajaremos viendo exactamente lo que aparecerá.

Así pues, necesitaremos el programa Photoshop (o algún otro software de edición gráfica capaz de ello). Nos valdrá cualquier versión del programa, no hace falta la última de la última para nada. Pues bien, abriremos la imagen en dicho programa, y la dimensionaremos a la resolución correcta (con el menú Imagen/Tamaño de imagen).

Si la imagen tenía más de 200ppp no habrá problema, pero si por el contrario la imagen tenía menos de 200ppp, entonces se hará más pequeña al darle dicha resolución, ojo con esto. Podemos remuestrearla añadiendo píxeles ficticios, pero esto no nos salvará siempre. Si la imagen originalmente era muy pequeña y de baja resolución (como por ejemplo las de internet, que están a 72 píxeles/pulgada nada más), no habrá mucho que podamos hacer para evitar que aparezca pixelada. Salvo buscar otra más grande, lógicamente.

2.- Correcta manipulación de la imagen.

Una vez dimensionada a la resolución correcta, empezaremos el vital trabajo de edición, ajustando los colores, el contraste y la luminosidad. Atención ahora, pues voy a recoger brevemente la técnica de tratamiento de fotografías para impresión en rotativa. Nuevamente lo haremos mediante el programa Photoshop.

Como consejo previo general, recordar que la rotativa deposita a toda velocidad varias capas de tinta fresca (concretamente 4: cian, magenta, amarilla y negra, en definitiva la cuatricomía CMYK). Por tanto, deberemos actuar siempre en el sentido de “quitar” tinta. Las zonas de la imagen con colores muy saturados, sobre todo si hay varias tintas en uso, conviene aclararlas para evitar empastes (zonas oscuras o en sombra, con mucho cian, magenta y negro, y atención también al rostro de personas con tez muy rojiza).

En la ventana de información podremos ver el porcentaje de tinta que tiene cada punto. Cuidado con las zonas muy saturadas (con cian, magenta y negro rondando el 100%).

  1. Abrir la imagen RGB. Elegir previsualizar CMYK, pero manteniendo la imagen en modo RGB hasta acabar de trabajar con ella (esto se hace en el menú Vista/Colores de prueba).
  2. Establecer el punto blanco y el punto negro (blanco 0, negro 100). Sobre todo es importante el punto blanco, para conseguir una luminosidad natural. Con el gotero elegiremos un punto muy claro de la imagen, que en la realidad debería verse blanco, y lo definiremos así como el blanco “puro” o “cero” (las imágenes serán ricas en contraste si tienen también un punto negro total, pero dicho tono no siempre estará presente en la imagen). Este paso es clave, pero a veces no podremos llevarlo a cabo, por ejemplo en fotografías muy oscuras, tomadas casi de noche, con mucha sombra, etc, pues allí no habrá ningún blanco que podamos elegir como puro. Mi consejo es evitar dichas imágenes oscuras y muy sombreadas a toda costa para la impresión en periódicos, la rotativa no se lleva nada bien con ellas. A menudo empastarán todos esos colores saturados. Son las que más trabajo dan al preimpresor. Por el contrario, las imágenes bien iluminadas ya tendrán el blanco puro en ellas (e incluso el negro), sin que tengamos que hacer nada.

    Estableciendo los puntos blanco y negro puro de una imagen mediante Photoshop, en el diálogo Niveles.
  3. Ajustar contraste y luminosidad de manera que la imagen tenga buen aspecto, pero asegurándonos de que los detalles de las áreas de altas luces y en sombras no desaparecen.
  4. Es importante también establecer el equilibrio de grises, todo lo que deba salir gris en la impresión debe verse así en la pantalla también.
  5. Cuando una imagen se rasteriza o se imprime se pierden detalles, y por ello el uso de Máscara de Enfoque es altamente recomendable. Las imágenes parecerán más nítidas en la impresión. Se recomienda una cantidad 80-140%, radio 1.5-4 píxeles, umbral 0 (si la foto tiene ruido se puede subir el umbral hasta que se elimine, generalmente con 10-20% suele bastar). La cantidad a utilizar dependerá del tamaño de la imagen sobre todo, así pues le iremos dando más hasta que aguante sin “reventarse”. El objetivo es que los objetos queden perfilados y nítidos, manteniendo un aspecto natural.

A nivel general y según mi experiencia, en realidad la cosa es sencilla: como he comentado, las fotos bien iluminadas no darán problema. Fotografías en exteriores en días soleados, o en interior pero con luz abundante… Saldrán bien sin apenas tocarlas (bastará pasar a CMYK, y podrá observarse que apenas cambia). Elegir este tipo de fotos siempre, si es posible. Es de buen fotógrafo realizar fotografías bien iluminadas (“¡ponlo al sol!”, les digo yo siempre cuando van a hacer un retrato de alguien).

Si por el contrario la imagen es oscura y sumida en la sombra… Mal asunto. Habrá que aclararla concienzudamente, y además mantener una luminosidad que se vea natural, lo cual puede llegar a ser bastante difícil. Si estas fotos no se tratan, saldrán emborronadas y un desastre total. A menudo no será posible elegir el blanco puro en ellas, y tendremos que hacerlo todo a mano.

3.- Convertir la imagen a CMYK.

Una vez veamos que la imagen tiene buen aspecto, será el momento de pasarla de RGB a CMYK (menú Imagen/Modo/Color CMYK). Recuerdo que RGB es un modo para monitores y pantallas, basado en píxeles de luz. Dejar una imagen en RGB hará que ésta salga totalmente plana y deslucida una vez impresa. ¡Evitar esto siempre! Es el mayor fallo de principiante que se puede tener.

Es fácil no caer en ello si recordamos que las rotativas (e imprentas en general, incluyendo impresoras domésticas), usan colores en cuatricomía. Esto es, forman los colores añadiendo 4 tintas de colores básicos: los ya famosos Cian, Magenta, Amarillo y Negro. De ahí vienen las siglas CMAN, o CMYK en inglés.

No obstante este paso no es tan sencillo a nivel técnico como puede parecer, pues a la hora de convertir de RGB a CMYK hay que usar el perfil ICC correcto. Vamos explicar en qué consiste esto.

4.- Perfiles de color (perfiles ICC) para imprenta.

Un perfil ICC convierte imágenes de RGB a CMYK (o a escala de grises) de manera que sean adecuadas para la impresión de periódicos. Sin un perfil ICC se corre el riesgo de obtener imágenes demasiado coloreadas que conducen a pérdida de matices y de detalles en las áreas sombreadas.

Lo que hace el perfil es añadir automáticamente unas órdenes en el momento de convertir el color. En el caso de los periódicos, generalmente restando cantidad de pigmentos, para evitar emborronamientos de tinta. Es una especie de medida de seguridad. No me extenderé mucho, interesados en el tema pueden consultar aquí.

Los más famosos son el FOGRA27 (papeles offset, esto es, no estucados y por tanto porosos, como por ejemplo los folios convencionales) y el FOGRA39 (papeles estucados o couché, como las revistas o el papel fotográfico). Lógicamente un folio normal absorve más tinta que un papel satinado –estucado-, un poco como pasa en el papel de los periódicos pero menos, y por tanto el perfil lo tiene en cuenta. Para más info consultar por ejemplo este artículo.

Para papel de periódico, el perfil que se suele recomendar es ISOnewspaper26v4. Dicho perfil contempla una ganancia de punto del 26%, y por tanto da buenos resultados en las rotativas.

Aplicando perfiles de color a la hora de pasar una imagen a CMYK para su impresión.

Vamos a explicar un poco el por qué de esto:

  • Ganancia de punto: La ganancia de punto es la medida de cuánto ha crecido en tamaño un punto de trama, desde la capa digital hasta la impresión. Se mide en % usando un densitómetro. Cuando la tinta se transfiere desde la plancha al
    caucho y de éste al papel, el punto se somete a presión y aumenta. Si usa por ejemplo un 50% de cubrimiento de color en su capa digital, producirá un cubrimiento de color de alrededor de un 65% en el impreso, y por tanto hablaremos de una ganancia del 15%. Si esto no se compensa, los colores sólidos aparecerán demasiado oscuros y las fotografías empastadas. Es algo que puede controlarse durante la preimpresión con Photoshop, usando la herramienta del menú Imagen/
    Ajustes/Curvas (siguiendo con el ejemplo en el centro de la curva marcará 50% de entrada, por lo que poniendo 35% de salida se corregiría el 15% en la curva). Lo normal es que el proceso en las rotativas tenga una ganancia de punto de entre el 15% y 25%, por lo que se consideran aceptables y dan buenos resultados los perfiles basados en una ganancia del 26%, como ISOnewspaper26v4.icc para CMYK e ISOnewspaper26v4_gr.icc para escala de grises.
  • Recubrimiento total de tinta: El recubrimiento o límite total de tinta debería ser inferior a 240% por seguridad (con el límite de negro mínimo del 85%). Recubrimientos superiores pueden producir empastes y repintes. Es otro parámetro a tener en cuenta si vamos a introducir los valores a mano.

Podemos crear nuestro propio perfil de color personalizado con todas estas características.

No obstante, yo recomiendo dejarnos de complicaciones y aplicar directamente el perfil ISOnewspaper26v4 para el paso a CMYK. Si lo hacemos, una vez tengamos la imagen RGB bien tratada ya podremos convertirla sin tener que ajustar ganancias de punto, etc. El perfil realiza toda la corrección por sí solo. Así pues es muy aconsejable (ojo, solo para prensa, impresa en papel de periódico). Lo que hará el perfil básicamente será aclarar la fotografía, de forma que al imprimirla en rotativa nos aseguraremos que las tintas no empasten.

  • *Nota2 (descarga del perfil ISOnewspaper26v4): como puede no ser fácil de encontrar, he subido el perfil a mi Google Drive, para conservarlo y también para su uso por parte del resto de profesionales. Es un archivo .CSF (denominado ISO_26v4.csf), por tanto de ajustes de color para Photoshop (no se trata de software propietario ni nada por el estilo, tranquilos). Puede cargarse en dicho programa desde el menú Edición/Ajustes de color, como cualquier otro perfil.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el tratamiento previo es casi siempre necesario, para mantenener un mínimo de contraste y calidad en la imagen. Es la parte antes comentada de tener “la imagen RGB bien tratada”. Esto implica que esté en una resolución correcta, y se aprecie en ella una adecuada luminosidad (tonos naturales y contraste adecuado, pero sin zonas oscuras o por el contrario “quemadas”).

5.- Tratamiento de textos dentro de imágenes (publicidades en formato JPG, etc).

Queda el aspecto del tratamiento de imágenes con textos negativos (blancos) sobre fondos multicolor. En estos casos, el más pequeño error en el registro de la impresión suele afectar muchísimo al texto, pudiendo quedar incluso ilegible. Por este motivo, si se va a diseñar un anuncio de este tipo (en negativo) para prensa, es importante utilizar una tipografía de un mínimo del cuerpo 12, bold o semi-bold. Letras más pequeñas pueden dar problemas.

Error de registro (planchas movidas). Gráfico: imprearte.mx

Es igualmente muy recomendable no enviar los anuncios en formato JPEG (cosa cada vez más habitual dado que ocupan menos espacio gracias a la compresión, y así pueden enviarse más comodamente por correo electrónico). El problema de esto es que, además de la pérdida de calidad inevitable por la compresión del JPG, también se produce que los textos negros no son en realidad negros puros, sino que vienen en los cuatro colores. Traen las 4 tintas, lo que nos hará correr el riesgo de mala lectura si se mueven un poco las planchas (el mismo problema que el anterior).

Todos los anuncios con formato EPS o PDF que se abran con Photoshop se deben rasterizar directamente en CMYK para que se mantengan los colores como son. Si se abren y se mandan en RGB, cuando lleguen a su destino y se pasen a CMYK siempre aparecerán los textos en las cuatro tintas, porque Photoshop los interpreta como imagen.

En realidad, lo más indicado (y profesional) es diseñar los anuncios y publicidades en formato vectorial, al menos los textos, y remitir dichos diseños en PDF o EPS (mejor PDF). Durante el diseño trabajaremos directamente en modo CMYK, y los textos negros serán negros puros, no cuatricomías.

Por cierto, ojo con las imágenes presentes en los anuncios, pues les ocurre lo mismo que al resto de fotografías. Hay que tratarlas bien primero antes de pasarlas a CMYK y ponerlas en el anuncio. Usar siempre imágenes de calidad, bien iluminadas y con tonos naturales, ricas en detalles y matices. Con un aspecto agradable a la vista. Así nos aseguraremos de obtener un resultado impecable.

Recuerde.

Resumiendo, los pasos a seguir en el tratamiento de imágenes para rotativa son:

  • Resolución para las imágenes de 200 ppp.
  • Imágenes en color CMYK.
  • Usar máscara de enfoque.
  • Usar un perfil ICC.
  • Ganancia de punto del 15% mínimo.
  • Recubrimiento total de tinta < 240 (negro mínimo 85).
  • Textos blancos menores de 12 pt sobre fondo multicolor se ven muy afectados por errores de registro (movimientos de planchas).
  • Textos negros o en color formados con cuatro tintas también se ven afectados por errores de registro.
  • Se imprime sin proceso de secado, añadiendo 4 capas de tintas estampadas a toda velocidad.