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24 junio, 2019

Portadas para libros sobre comida en PSD

Los creadores de este recurso gratuito que vamos a ver (la web GraphicsFuel) lo describen como "banners para blogs y sitios sobre comida". Así pues, para usarse como anuncios estáticos en páginas web y redes sociales. Por mi parte, creo que pueden tener un uso incluso mejor: el de servir para portada de libros de dicha temática.

Juzguen ustedes viendo las imágenes de muestra... Como banners creo que quedan un poco "sosos", seguramente habría que añadirles algo (entre otras cosas, algún texto animado, en un GIF). No obstante, como portada de libros culinarios están prácticamente listas. El diseño es totalmente apropiado, y se incluyen las fotos que vemos.

Algunos ejemplos:

4 de los 10 modelos incluidos en el set gratuito

¿Parecen portadas de libros o no? Yo creo que sí. Servirán además perfectamente como plantilla -al menos para bocetos iniciales-. En total son 10 modelos diferentes, en formato PSD, 100% gratis como hemos comentado. Cada uno viene en su propio archivo de Photoshop, con las diferentes capas y textos editables.

Las tipografías no están incluidas, por cierto. Así pues habrá que sustituirlas si no las tenemos (más adelante daré unas pautas para ayudar sobre esto).

Veamos algunos modelos más:

Otros 4 de los 10 modelos

Cada imagen mide 1200x1400px (unos 42x50cms a 72ppp), lo cual es un tamaño y resolución que podríamos considerar "medios". Si la portada del libro no es muy grande, servirán (recordemos que para imprimir hay que remuestrear a 300ppp).

También podremos cambiar las fotos por otras nuestras, que si son más grandes pues problema resuelto.

Sin duda lo ideal sería trabajar vectorialmente, con Illustrator o InDesign, mejor que con Photoshop. No obstante, si es un libro sencillo o pequeña revista, o por ejemplo un libro digital de recetas que regalamos en nuestra web o red social, puede estar bien. Podremos usar estas imágenes líbremente, son todas licencia CC0 (libres de derechos).

Esto aumenta bastante su utilidad, convirtiéndolo en un recurso digno de ser reseñado e incluido en La Grafiteca. Para descargarlo, dirigirse a la web original:

10 Food Blog Banner Graphics | Graphicsfuel.com

*Nota sobre las tipografías: se emplean algunas letras manuales muy bonitas, imprescindibles para que el diseño tenga el efecto adecuado, como Good Vibes (que es gratis para fines incluso comerciales) o Bromello (solo para usos personales). Dejo enlace a las mismas. También podremos sustituirlas por otras, consultar el listado de fuentes manuales gratuitas de La Grafiteca, que es realmente grande y completo.

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06 mayo, 2019

Consejos para maquetar un libro, y plantillas útiles

En esta entrada vamos a dar algunas pautas para la correcta maquetación de libros, así como de cara a llevar finalmente nuestro original a una imprenta. En definitiva, veremos cómo convertir un texto muy largo, redactado en bruto -como puede ser el correspondiente a una novela, un ensayo o un manual académico-, en un atractivo libro.

Además de ello, y no menos importante, vamos a aportar también una gran colección de plantillas para libros en formato InDesign (también para Illustrator, aunque lo más recomendable es usar las de InDesign, como luego explicaremos).

Todas las plantillas de la colección (varias docenas) son 100% gratuitas. Una auténtica maravilla. Tienen además diversas medidas, estando disponibles los tamaños habituales de los libros: 100x150mm, 105x210mm, 148x210mm, 210x297mm, etc. A4, A5, y muchísimas más. Por si fuera poco, las plantillas ofrecen también todo tipo de posibilidades de encuadernación: libros encolados (de tapa blanda), cosidos (de tapa blanda y dura), con y sin solapa, solapa media y entera, y en general todos los formatos que vemos en cualquier librería.

Se trata de un aporte verdaderamente magnífico, ofrecido por esta imprenta de libros, a la que debemos sentirnos realmente agradecidos. De hecho, su mera existencia ya merecería un post para divulgarlo.

Vamos a ser aquí un poco más ambiciosos, aprovechando para explicar -de forma breve y sintética- las pautas generales a seguir a la hora de maquetar un libro. Muchas de dichas pautas ya están incluidas en las propias plantillas, como son por ejemplo las relativas a márgenes de seguridad, aunque hay otras claves a tener en cuenta: tamaño y tipo de letra, extensión de las líneas, etc. Vamos a verlo punto por punto (el enlace a la página para descargar las plantillas lo ponemos al final).

1. ¿Qué programa usar para maquetar un libro?

Lo primero que debemos tener en cuenta es el programa que usaremos. Lo normal es partir de un texto en bruto, muy extenso, casi siempre escrito en Word. Es posible crear márgenes e incluso imprimir un libro directamente desde un archivo .DOC o .DOCX de Microsoft Word, pero por supuesto no es recomendable en absoluto.

En este sentido, lo ideal es usar un programa específico de maquetación, como Adobe InDesign o QuarkXPress. Esto es debido a que nos permitirán trabajar con las páginas y márgenes con gran facilidad, así como exportar todo en formato PDF para la imprenta (incorporando tipografías e imágenes), junto a muchas otras características útiles y necesarias.

Maquetando una página de un libro con InDesign

Usar otros programas, como Photoshop o Illustrator, no es nada recomendable, pues el formateo del texto es difícil y farragoso con ellos, y además no permiten el trabajo con varias páginas. Sencillamente, no están hechos para esto.

Cuando al final tengamos nuestro libro totalmente maquetado, con todas las páginas bien formateadas en nuestro documento de InDesign o Quark -yo diría que InDesign es el más usado-, exportaremos dicho documento en un PDF, que contenga todas las páginas. Esto para el interior del libro. La cubierta (con la portada, contra, lomo y caras interiores) se diseña aparte, generando un segundo PDF. Ambos PDFs será lo que llevaremos o enviaremos a la imprenta.

Más adelante veremos cómo hacer dicha cubierta, qué pasa con el lomo, las solapas, etc (apartado 3 y siguientes).

2. Formato del texto de un libro.

Este tema ya lo comentamos extensamente en una entrada anterior (Consejos para dar formato óptimo al texto general). Así pues, para ver todos los detalles, recomendamos consultarla también.

A modo de resumen, cabe decir que el objetivo que debemos tener es doble: por un lado la estética, por supuesto (que sea bonito y agradable a la vista), pero sobre todo atendiendo a la legibilidad. En definitiva, que el libro se lea cómoda y fácilmente.

Los profesionales están de acuerdo en que, en este sentido, lo mejor es no superar los 75 caracteres por línea (incluyendo espacios). Esto se debe a que con líneas más largas se "pierde el hilo" con más facilidad al pasar de una a otra.

Unos 70 caracteres por línea es lo ideal

En cuanto al tamaño de la letra, se suele recomendar un cuerpo de 12-14 puntos (dependiendo de lo ancha que sea la tipografía, lógicamente). Aunque en realidad depende del tamaño del libro. Esto es fácil de establecer, pues bastará con poner un tamaño con el que tengamos unos 70 caracteres por renglón, como vimos antes.

La interlínea por defecto de la tipografía se suele considerar adecuada, siendo lo recomendado el 110-150% del tamaño de la letra (cuerpo y medio como máximo).

En cuanto al tipo de letra, para libros se suelen recomendar las tipografías con remate (también llamado serif), debido a que se estima que son más legibles en el formato impreso. El remate de las letras ayudaría a seguir la línea o renglón. Eso sí, cuidado con las tipografías en las que no se distingan bien letras como la "a", "e" y "o". Una fuente estándar con remate al estilo de Times New Roman se considera lo más adecuado.

Finalmente, deberemos crear estilos también para los restantes textos del libro, además del texto general: títulos, notas a pie de página (en el caso de haberlas), citas textuales, créditos, textos en la solapa, etc.

3. Márgenes.

Una vez formateado el texto, hay que tener en cuenta el aspecto de los márgenes (en realidad mejor hacerlo antes, lo primero de todo, cuando creemos el documento).

Hemos de incluir márgenes amplios, especialmente los interiores. Esto es debido al lomo del libro, que impide abrirlo del todo y resta espacio.

Lo normal es que los márgenes midan unos 15-25mm (más cuanto más grande sea la página). Los interiores unos 5mm más, debido al lomo que se "come" parte de la página, como hemos comentado (así pues el margen derecho en las páginas pares y el izquierdo en las impares). Cuanto mas grueso sea el libro, más espacio perderemos en la parte central al abrirlo, así pues es algo a tener en cuenta (pedir consejo en la imprenta respecto a esto).

Dejar 15-25mm de margen por cada lado, y 5mm más en el lateral interior de la página

Finalmente, se han de tener en cuenta los márgenes de sangrado y seguridad, como en todo documento para imprenta. El margen de seguridad consiste en que nunca debe haber texto o cualquier otro elemento a menos de 3mm del borde de la página (por ejemplo, el número de la propia página). Esto se hace para asegurarnos de que no se produzcan errores de impresión o corte. En realidad este margen no presenta problemas, si hemos respetado los 15-25mm que comentamos antes (no hace falta sumarlo).

El margen de sangrado es una cuestión diferente. A diferencia de los anteriores, se añade al tamaño del documento. Así pues no consiste simplemente en dejar espacio en blanco desde el borde de la página hasta el texto, sino que se sumará al tamaño total de la página, para luego ser eliminado por la imprenta. Ejemplo: si tenemos un libro de 148x210mm, añadiremos 3mm más por cada lado (arriba, abajo, izquierda y derecha), para un total de 154x216mm. Nuestro documento tendrá ese tamaño. Con esto se consigue que las fotografías, colores, fondos y cualquier elemento que queramos que vaya "a sangre" (hasta el borde mismo del papel) salga bien, sin espacio en blanco u errores similares. Lo que harán en la imprenta será recortar el papel hasta los 148x210mm originales, quedando el corte perfecto.

Esto del margen de sangrado no suele afectar a las páginas interiores del libro, siendo generalmente de aplicación en la cubierta, donde sí es habitual que haya fondos y fotografías "a sangre" en los diseños.

4. El lomo del libro.

Cuantas más páginas, y mayor gramaje de estas, más grueso será el libro, y por tanto lógicamente también su lomo. ¿Qué ponemos en él? Lo habitual es que allí figuren el título del libro, autor, editorial, nombre y número de la colección en su caso, etc. Forma parte del diseño de la cubierta de nuestro libro, en la que va incluido como un elemento más. El grosor del mismo es imprescindible que lo consultemos con la imprenta.

Como hemos comentado, se maquetan por un lado las páginas interiores, y en otro documento aparte se prepara la cubierta del libro, que es un único papel impreso por ambas caras (lógicamente de mayor gramaje y rigidez, así como satinado, etc). En una cara de dicho documento van la portada, lomo y contra, y por la otra las caras interiores de dichos elementos (ver imagen adjunta). Así pues, a la hora de diseñarlo será un documento de solo dos páginas, que se imprimirán cada una en una cara del papel destinado a la cubierta.

Estructura o plantilla para la cubierta de un libro

Así pues, a la imprenta tendremos que darles 2 PDFs diferentes: uno con todas las páginas interiores del libro, y un segundo con la cubierta (que incluye el lomo como estamos viendo).

Al diseñar dicha cubierta, tendremos en cuenta el "hendido de cortesía", que es una marca que se hace a poca distancia del lomo, para facilitar abrir el libro y el paso de las hojas. A efectos de diseño del documento, respetar un margen de 7mm a ambos lados del lomo. Lo mejor es no colocar textos ni información sensible en dicho margen de seguridad. Esto es especialmente crítico en libro de tapa dura.

Respetar 7mm a ambos lados del lomo por seguridad. El grosor del lomo dependerá del número y grosor de las páginas

Continuando con el ejemplo de un libro de 148x210mm, su cubierta sería un documento con un ancho de 148mm (contra) + (Ancho del lomo) + 148mm (portada). Adicionalmente, habría que sumar luego 3mm más por cada lado en caso de llevar elementos a sangre, como hemos comentado.

5. Sobrecubierta y Solapas.

Los libros con encuadernación de mayor calidad acostumbran a llevar "camisa" o sobrecubierta. Se trata del papel -generalmente estucado/brillo- que envuelve el libro, y que incluye las solapas. De hecho, en la sobrecubierta estarán siempre portada, lomo, trasera del libro y las dos solapas. Se diseña todo a la vez, en un único documento, de igual forma que vimos antes para la cubierta.

Las solapas van por tanto al principio y al final, doblándose hacia dentro para envolver el libro como hemos comentado. Lo habitual es que midan media página o página completa. ¿Qué ponemos en ellas? Allí suele figurar la biografía del autor con fotografía, una breve sinopsis del contenido, críticas positivas de la obra u otros ejemplares de la colección si los hay. Son una buena manera de atraer posibles compradores, pues la información de las solapas es algo que todos leemos cuando hojeamos un libro.

Así pues, en caso de que nuestro libro lleve sobrecubierta, tendremos que facilitar un PDF a la imprenta con la misma. Lo normal es que esté impresa solo por una cara. Dado que es un papel que irá plegado -al modo de un folleto-, añadiremos 1-2mm a cada cara principal para hacer la doblez.

Estructura o plantilla para la sobrecubierta de un libro con solapas

Volviendo al ejemplo de antes, tendremos que crear un documento con un ancho de (Solapa trasera) + 149mm (contra) + (Ancho del lomo) + 149mm (portada) + (Solapa delantera). Si tiene elementos a sangre, cosa habitual en las sobrecubiertas, habrá que añadir los 3mm más por cada lado -arriba y abajo también-, que luego serán recortados como hemos explicado.

6. Tipos de encuadernación.

Una vez finalizados los pasos anteriores ya tendremos nuestro libro maquetado. Así pues, estaremos en disposición de exportar todo en formato PDF y enviar los archivos a la imprenta. No obstante, queda un paso final: elegir el tipo de encuadernación. A nivel general, podremos elegir entre:

  • Encuadernación encolada (o fresada): Las páginas van pegadas con cola entre sí y al lomo/cubierta. Es la modalidad más económica (aunque menos duradera).
  • Encuadernación cosida: Las páginas van en grupos de pliegos cosidos, y después se pega la cubierta. Tiene más calidad y presencia que la anterior, además de ser más duradera (las páginas no se sueltan). Obviamente también es más cara.

Hay que decir que, en realidad, ambas son actualmente encuadernaciones de alta calidad, pues todo el proceso se realiza mecánicamente con gran fiabilidad. El resultado será siempre un libro muy bien encuadernado. Con todo, es innegable que el cosido es más duradero.

A su vez, el lomo del libro puede ser recto o redondo. El recto es más habitual, mientras que el redondo es el típico de los libros clásicos, siendo más caro y dando más presencia.

En cuanto a las tapas, podremos elegir entre blandas y duras, siendo las duras de material rígido y más grueso. Obviamente, aportan un mayor prestigio, pero también son más caras. A casi todas ellas podremos añadir cualquier diseño, o envolverlas con una sobrecubierta con solapa, del tipo que antes explicamos.

Extra: colección de plantillas gratuitas para libros.

Como prometimos, vamos a finalizar este artículo con un enlace al sitio desde donde pueden descargarse las plantillas que comentamos al principio. Se trata de una colección realmente magnífica, con docenas de plantillas gratis de todo tipo de medidas y formatos, para InDesign, Illustrator y también en PDF. Una referencia de gran ayuda, pues los documentos incluyen las guías, márgenes y medidas concretos, estando listas para colocar nuestros diseños y/o volcar nuestros textos e ir añadiendo páginas.

El lugar es:

Guías De Impresión Digital Y Artes Gráficas | ProPrintweb

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18 julio, 2018

Behance vs Dribbble: ¿qué diferencias tienen?

En este artículo –que es básicamente de opinión- explicaremos en qué se diferencian Behance y Dribbble, así como para qué sirven exactamente cada uno de ellos. Qué usos y provechos podemos sacarles como profesionales de alguna faceta del Diseño, o sencillamente como aficionados/as al mismo, estudiantes, etc.

Empecemos por ver “qué son”. Ambos, tanto Bēhance –o sencillamente Behance- como Dribbble, son básicamente “escaparates” virtuales, plataformas para mostrar trabajos por parte de expertos/as en diseño gráfico, artistas visuales, ilustradores/as y similares. Al mismo tiempo, también son redes sociales para estos mismos profesionales creativos.

No obstante, hasta aquí llegan los parecidos, pues en realidad se trata de dos plataformas muy diferentes.

Ya adelanto que el segundo (Dribbble) es una especie de “club privado”, en cierto modo elitista, dado que se accede por invitación. Un club privado que en realidad no ofrece gran cosa, podríamos añadir. Sobre todo comparado con el primero (Behance), que es definitivamente más útil, totalmente democrático –cualquier persona puede hacerse un perfil de pleno derecho, líbremente y sin invitación- y, en líneas generales, mucho mejor en todo. Vamos a verlo en detalle.

Bēhance vs Dribbble

Dribbble, la red social (y club privado) de los profesionales del diseño.

Hay que decir que en Dribbble también podemos entrar sin más y crearnos un perfil, por supuesto, pero no podremos publicar nada. Sencillamente, lo haremos para seguir a otros, ver las novedades creativas a nivel general que aparecen, la conversación y debate técnico surgido entre los profesionales en cada trabajo…  Y ya está. Poco más.

En Dribbble parece haber una comunicación muy fluida entre los diseñadores -tal vez precisamente por lo sencillo del mismo-, pero si no somos miembros de pleno derecho, por invitación de alguien ya miembro por tanto, no podremos ni siquiera participar en la conversación. Únicamente, dar un like y guardarnos el trabajo en nuestro perfil, para verlo después, a modo de tablero de Pinterest personal.

Es obligado decir también que la forma de publicar en Dribbble es bastante limitada, de todas formas. Incluso para los miembros de pleno derecho. Como puede verse entrando en cualquier trabajo, lo que se publica es una pequeña imagen de 400x300 píxeles (ampliable al doble), junto a un comentario del autor/a, con su duda, pregunta a la comunidad, o lo que sea. Esas pequeñas imágenes se llaman shots (disparos). Muy apropiado el nombre, dado lo rápido y breve de este posteo, que tiene un nivel similar a Twitter.

Puede decirse que únicamente supera a Twitter porque se puede añadir algún archivo adjunto (por ejemplo el PSD original, alguna plantilla y cosas así). Esto no puede hacerse en Behance, por cierto, así que en esta faceta lo supera (de las pocas en que lo hace).

En fin, no hay más que entrar y ver cualquier publicación, para ver lo limitado de las mismas.

Un diseño cualquiera expuesto en Dribbble

¿Tiene algún punto fuerte? Sí, precisamente la conversación, que parece bastante fluida. Los demás miembros opinan sobre el trabajo en buen número, ofreciendo información y aportes. Aunque claro, si no se tiene invitación no se puede participar en ella (solo leer). Tampoco se puede postear, de forma que si se tiene una duda, pues sencillamente no podremos publicarla para que nos ayuden.

Todo esto le quita muchísima utilidad al sitio, convirtiéndolo más bien en una especie de “club privado” con un punto exhibicionista, en mi opinión. El aspecto positivo de esto es que el spam lógicamente es poco habitual, dado que el acceso es limitado y por invitación.

Bēhance, el verdadero escaparate del creativo/a digital.

El caso de Behance es totalmente distinto. Como hemos comentado, cualquier persona puede publicar líbremente. Además de ello, las presentaciones de Behance son espectaculares, pues en esta plataforma el espacio para el posteo es prácticamente ilimitado. Basta con ver cualquier trabajo presentado allí hoy en día: imágenes enormes (una tras otra), animaciones, textos descriptivos, enlaces a ubicaciones externas…

Un diseño cualquiera expuesto en Behance

Estas presentaciones se cuidan muchísimo, pues a menudo se trata de trabajos de pago, que llevan incluidos enlaces a las webs para adquirirlos.

En definitiva, Behance es un lugar excelente y de uso prioritario para cualquier profesional del Diseño, en cualquiera de sus facetas. En esta plataforma, sin tener que pagar nada, se puede crear un verdadero portfolio con nuestras obras. Dispondremos para ello de tantas páginas y con todo el espacio que queramos usar. Con toda probabilidad, serán además más vistas que si diseñamos –trabajosamente- un porfolio en una web personal propia (no obstante no desdeñar esto, pues los portfolios en páginas personales ya acreditan de entrada nuestro dominio en el diseño web).

Adicionalmente, podremos hacer todo lo demás que comentamos para el caso de Dribbble: dar una valoración positiva a los trabajos, seguir a autores concretos, ver las novedades creativas por categorías… También podremos comentar libremente y enviar mensajes privados a los autores. En definitiva, lo tiene todo.

Conclusión y algunos datos finales.

Para ser honestos, como antes comentamos da la sensación de que la conversación es más fluida en Dribbble, cosa que –de ser cierta- puede explicarse debido al caracter de “club privado” de dicha plataforma. El tono general es más colaborativo, de alguna manera, que el de Behance (que es más utilizado para la autopromoción).

Así mismo, si conseguimos ser invitados, también podremos usar Dribbble a modo de Google Drive, Dropbox, etc. Es decir, para alojar archivos, y ofrecerlos al público general (es habitual ver personas que ofrecen plantillas, freebies y cosas así en páginas de Dribbble). Para el caso de Behance, no podremos subir directamente archivos, así que lo que se hace es poner enlaces a hospedajes externos, que pueden ser propios -si se tiene una web-, o los citados Google Drive, Dropbox, etc.

No obstante, es importante señalar que Dibbble tiene unos 460.000 usuarios. Behance, por su parte, tenía en 2017 más de 10 millones (¡¡!!). Esta dato, por si solo, ya habla de la importancia objetiva de una plataforma respecto a la otra.

Además de ello, Behance fue adquirida por Adobe, compañía que aportó sus inmensos recursos a la plataforma. Esto explica en gran parte su increible potencia y excelente funcionamiento (disponible en todos los idiomas, además, a diferencia de Dribbble que solo está en inglés).

Sea como sea, no perder ninguno de los dos de vista, pues en ambas plataformas se publican ofertas de empleo (ver en Behance, ver en Dribbble). A fecha de hoy, los anunciantes de dichos trabajos pagan 399$ y 299$, respectivamente, por publicar dichas ofertas. Así pues son trabajos para diseñadores (y estudios de diseño) de la máxima seriedad y gran nivel (nada de pequeñas labores freelance como otras plataformas, son todo cosas grandes).

Finalmente, ambos son una fuente de inspiración que no debemos desdeñar en ningún caso. Sobre todo en el caso de Behance. Sorprende la calidad de los trabajos allí publicados (y de las presentaciones de los mismos), superando exponencialmente a otros sitios más antiguos como DeviantArt, cuyo nivel general hoy en día es mucho menor (podría decirse que ha quedado más bien para dibujos y fotografías de nivel amateur).

Así pues, finalmente, ¿cuál usar? La respuesta es sencilla: ambos, pero empieza por Behance. No tiene sentido obsesionarse con recibir una invitación de Dribbble, pues es algo que llegará con toda probabilidad si se merece. Y, de todas formas, no es para nada imprescindible. Si tenemos alguna duda sobre algún diseño también puede usarse Behance para aclararla, siendo muy habitual que se publiquen trabajos con la etiqueta ongoing, que viene a decir “en proceso”, y allí la comunidad realice sus aportes (junto al inevitable spam en muchos comentarios, lo cual es algo imposible de evitar en una comunidad tan grande y abierta).

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